Año de la espiritualidad.

En los próximos meses tendremos la agradable sorpresa de sentir que encontramos un autentico placer en realizar actividades vinculadas con la creatividad y la espiritualidad.
Experimentaremos el impulso de ahondar en nosotros mismos para relacionarnos de una manera renovadora con nuestra pareja y con nuestros seres queridos.
Poco a poco nos daremos cuenta de que en nuestro interior habita un mundo mágico que vale la pena recorrer y del que podemos extraer ideas diferentes y un mayor conocimiento acerca de quienes somos en verdad.
El responsable de estos cambios será Neptuno, el planeta femenino que mas no marcara a lo largo del nuevo año.
Todo aquello que desarrolle nuestra imaginación nos interesará durante esta etapa. Buscaremos movernos en ambientes diversos y rodearnos de personas que no oculten su lado espiritual y le apuesten a la originalidad.
Aprenderemos mucho a su lado y disfrutaremos enormemente de su compañía.
El arte en todas sus expresiones (música, cine, pintura, literatura) será nuestra actividad recreativa por excelencia, aunque también nos inclinaremos por contemplar tranquilamente la naturaleza. Si bien Neptuno nos sugerirá caminos novedosos y emocionantes será nuestra responsabilidad adaptarlos y concentrarlos en proyectos reales.
Habrá que estar alerta y lograr un equilibrio entre los sueños y la realidad, evitando dejarse llevar por el encanto de estos.
Este será el verdadero desafío, prender a extraer aquello que de positivo tienen las fantasías y conseguir aplicarlo a nuestra vida.
Si somos capaces de obtener este equilibrio, habremos alcanzado un gran desarrollo tanto en el plano espiritual como en el plano cotidiano.
Neptuno es el planeta de la sensibilidad, la ilusión y la imaginación y a lo largo de este año se encargara de potenciar en nosotros esas cualidades, regalándonos todo su sutil esplendor.